1. Mi yo
- SALUDO
SALUDO CON CHASQUIDOS:
1, 2, 3 yo saludaré
1, 2, 3 mi nombre les daré
1, 2, 3 mi edad yo les diré
1, 2, 3 mi edad yo les diré
1, 2, 3 tres brincos daré
1, 2, 3 lo que me gusta les diré
1, 2, 3 tres palmadas daré
1, 2, 3 yo me sentaré.
NOTA:
Se hacen tres chasquidos y se realizan las acciones
indicadas.
- CUENTO
LOS BUENOS MODALES DE LOS PIRATAS:
Había una vez en un mar muy muy
lejano, una familia de piratas que vivían en su barco con la bandera negra y la
calavera blanca. Ellos creían que eran felices con la vida que llevaban, aunque
la relación que tenían era muy superficial. Un buen día, un barco de vikingos
pasó por el mar lejano de los piratas, y al ser visto por el vigía del barco
pirata, éste gritó:
- “Un barco de vikingos a
estribor, ¡vamos a abordarles!”.
Los piratas se pusieron cada uno en su
puesto de batalla, todos con el sable en los dientes, la pata de palo brillante y lijado, y
el pañuelo en el cabeza bien ajustado, para que pareciese que los ojos los
tenían de piratas enfadados.
Cuando los vikingos vieron el
panorama, enseguida se escondieron bajo la cubierta del barco, y viraron a
babor para no toparse con los piratas, los cuales no les iban a dar la
bienvenida precisamente. Los piratas se quitaron los atuendos de abordar
barcos, y volvieron a su rutina diaria.
Cuando andaban por el barco y se
tropezaban unos con otros, no se pedían perdón, y tampoco se deseaban los
buenos días por las mañanas, ni se saludaban en ningún momento. La comunicación
entre ellos era muy simple, y sólo esperaban poder abordar algún barco
despistado.
Estaban ensimismados en sus
quehaceres de pirata, cuando una barca muy pequeña con un señor y un perro se
acercaban al gran barco pirata. El vigía dio su gritos de guerra:
- “¡Al abordaje!”.
Y todos los piratas tomaron sus
puestos de batalla de nuevo. El señor iba de pie en la barca, con su perro en
brazos, y dijo:
- “Buenas noches señores piratas,
¿podrían ustedes ayudarnos?. Llevamos a la deriva desde hace dos noches y
estamos cansados y hambrientos”.
El pirata jefe le contestó con
muy mal humor:
- “¡Vete a otro barco!, aquí no
te vamos a ayudar porque somos malos, ¡ja, ja, ja!”
Y todos los piratas rieron al
unísono.
El señor insistió de nuevo, ya
que realmente estaban muy cansados y tenían que descansar un poco para seguir
por su camino.
Esta vez no contestó el pirata
jefe, sino su hija pirata, y dijo:
- “Podréis pasar esta noche en el
barco, mañana bien temprano marcharéis”.
El señor y su perro subieron al
barco muy agradecidos, y no podía parar de dar las gracias a cada uno de los
piratas, y abrazarles en señal de agradecimiento, a lo que los piratas se
miraban extrañados, y se limpiaban después de recibir el abrazo del señor.
Durante la cena que les
ofrecieron, el señor comenzó a hablar de su trabajo y de porqué se habían
perdido en mitad del mar, mientras el perro escuchaba atentamente, y los
piratas se empezaban a quedar dormidos, pero cuando el señor dijo:
- “Lo que más me gusta de mi
trabajo es ver la cara de satisfacción de la gente cuando les digo que son
importantes y que sin su labor en este mundo, el mundo no serían tan bonito”
Todos los piratas abrieron mucho
los ojos, y empezaron a escuchar con más atención.
Cuando el señor terminó de cenar,
y se iba a dormir, los piratas le pidieron que hablara un rato más, nunca nadie
antes les había dicho las cosas tan claramente, y ahora que las estaban
escuchando y asimilando, algo en sus conciencias se removía, y se empezaba a
transformar hacia el lado más insospechado para un pirata.
Al día siguiente, ningún pirata
quería que el señor amable y su buen perro se fueran. Desde la noche anterior,
los piratas que tantas cosas habían aprendido de aquella inesperada visita,
empezaron a saludarse por las mañanas, a disculparse si tropezaban, y a
mantener los buenos modales en la mesa.
El señor finalmente tuvo que
marcharse, y cuando ya estaba en su barca despidiéndose con la mano, gritó:
- “Me alegro que os haya gustado
mi trabajo, con vosotros ha sido muy satisfactorio y agradecido”
A lo que los piratas no pudieron
contestar nada, simplemente sonrieron y pensaron que la bondad es lo mejor que
se puede transmitir a todo el mundo.
El señor se llamaba Bondadoso, y
su perro se llamaba Gracias. Bondadoso era el director general de la empresa
Amabilidad, y se sintió feliz de poder hacer el bien a todo aquel que estuviera
en el buen camino.
FIN
- COPLA
soy solo una humilde servidora,
ante Dios y la gente ,
hacer
feliz a los demás,
despeja mi mente .
Aprovechando este momento,
a Dios le quiero agradecer,
si no hubiese sido por el,
no hubiese aprendido a querer .
- JUEGO
Vamos a jugar con los adjetivos y las características que posee cada uno como persona, cuando yo diga los altos, ellos darán un vuelta; cuando yo diga medianos, ellos darán un aplauso; cuando diga pequeños ellos darán un salto y cuando yo diga mezcla de estaturas se reunirán en grupos de tres, unos alto, uno mediano y uno pequeño en done inventaran un nombre para cada grupo, una porra e imitaran cada característica de una actitud que los acompaña siempre en lo cotidiano de su vida. Cada grupo lo tendrá que hacer la imitación y los espectadores deberán adivinar, cada vez que acierten ganaran una carita feliz y de esta manera ganara el que más caras felices tenga.
- ADIVINANZA
- SALUDO
Caminito
de mi escuela.
Caminito de mi escuela buenos días, aquí estoy
no me ensucies los zapatos que los he limpiado hoy,
mamá me peino el cabello me plancho mi pantalón
Buenos días caminito no me vayas a ensuciar.
Y la maestra
pregunta ¿cómo estuvo el caminito? Y
los niños contestan " “Buenos días maestra, buenos días compañeros, el caminito estuvo limpio o sucio."
- CUENTO
- “EL COLEGIO DE MI HIJITO”
Un besito en la mejilla o un abrazo hasta
la hora de la salida, es lo que harán los papás y mamás que seran cuando seás
mayores, cuando dejés en la escuela a nuestros hijos o hijas, con el tranquilo
y sosegado maestro Don Eduardo.
A Julia -como todos los días- le dolerá la
barriguita y al poco de entrar, correrá y se reirá más que ninguna de la clase
y eso que a su mamá –Nuria- le gustaba la escuela más que a ninguna; mientas
que Juan, Luis y Teresa entrarán soltando las carteras en el suelo y empezando
a jugar como si el día se fuera a acabar, al igual que lo hacían sus padres.
Sin embargo a Julio, Carmen y Felipe les faltará tiempo para sentarse en sus
mesas esperando -muy quietecitos- empezar la clase; al contrario de lo
traviesos que eran sus papás en la escuela.
En esta clase ocurrirán algunas cosas muy
extrañas, como lo de Miguel y Pablo, porque sus padres -de pequeños- venían
siempre con la camiseta del Real Madrid y del Barcelona respectivamente, y
llegarán también con las mismas camisetas, pero al revés. O como la letra tan
horripilante de Inés, que hará sufrir a su mamá -Silvia- que a su edad era la
que mejor escribía de todas. Pero nada comparable a lo de Laura, una niña muy
mala, malísima, traviesa y de malas pulgas, que le querrá tomar el pelo – todos
los días- a Don Eduardo, con: “que fue al médico a las dos de la mañana”, “que
le han secuestrado el cuaderno un grupo alienígena llegado del Planeta
Pandereta” o “que su hermana mayor se lo escondió para ponerla en un aprieto”.
¡Y todo para justificar, de la manera más curiosa, no tener sus tareas
acabadas! Todo lo contrario a su papá, Javier, que de niño sufría mucho si
todo, todito no estaba terminado y perfecto.
Tampoco podemos olvidar otras historias
muy curiosas, como la de Carmen, parlanchina hasta por los codos, a pesar de
que a su mamá –Claudia– abrir la boca le costaba un esfuerzo sobrehumano, o la
de Antoñito, al que el maestro no conseguirá meterle ni un puñetero número en
la cabeza, a pesar de que su papá – Jorge – se le dieran las matemáticas mejor
que al número 100.
Pero aunque esto os resulte muy extraño,
debéis saber que la vida cambia mucho y si hoy sois así, cuando crezcáis es muy
posible que… el más granuja sea una persona formal y… el más serio y formal de
la escuela, puede que su hijo o hija le salga en la frente (que para
entendernos quiere decir que será lo contrario a ti o hará lo opuesto de lo
quieras para el o ella). Así que no te extrañes cuando seas mayor, si las cosas
no te salen como esperabas…
FIN
- COPLA
Cada mañana voy a mi
colegio,
estando el sol caliente,
alli me esperan con las puertas abiertas,
para
empezar una jornada muy atenta.
Es mi colegio querido,
con el cual dios me ha bendecido,
me siento
muy orgullosa de estar allí
y nunca me cansare de ir.
- JUEGO
Se ubicaran a un extremo de la cancha los estudiantes e iniciaran con una carrera saltando dentro de unos costales hacia el otro extremo de la cancha donde encontraran unas bolsas que contendrán unos rompecabezas de la imagen del escudo y la bandera de la institución; deberán armarlos y salir de nuevo saltando rápidamente hacia la linea de meta donde abra un silbato para pitar, gana el que más rápido lo haga y que este bien hecho.
- ADIVINANZA
·
Un valiente domador que tiene la intrepidez
de enseñar a la niñez.
Respuesta: "El Maestro".
- CANCIÓN
3. Mi casa
- SALUDO
Buenos días, sabían que...
La casa de (Se nombra una niña del grupo) hay un hueco en el techo. ¿Cómo lo arreglaremos?
-(La dueña de la casa responde) arreglémoslo con chicle.
La casa de María hay un hueco en el techo. ¿Cómo lo arreglaremos?
-(María responde) arreglémoslo gritando.
La casa de Camilo hay un hueco en el techo. ¿Cómo lo arreglaremos?
-(Camilo responde) arreglémoslo saltando.
Se
pueden inventar varias maneras de arreglar el techo de la casa, incluyendo
movimientos de manera chistosa.
- CUENTO
LAS COSAS DE LA CASA:
Erase una
vez una niña que vivía con sus padres y su mascota.
Un día al
salir de casa, cerraron la puerta de la calle y la televisión empezó a hablarle
a las estanterías del salón.
-"Que
aburrimiento, a mi me tienen todo el día encendida" - dijo la televisión.
-"Pues
tú no te quejes" -dijo la estantería- "a mí me tienen llena de libros
y nunca me quitan el peso de encima".
-"Pues
anda que a mi" -dijo el sofá- "yo tengo que estar aguantando su peso
y sus brazos".
-"Yo,
que soy una mantita, tengo todo el día al perro encima".
-"Y
nosotros" -dijeron las cintas de vídeo- "tenemos que estar siempre
una encima de la otra".
-"Pues
yo" -dijo la estantería de la televisión- "tengo que estar soportando
a la señora televisión que siempre se calienta y hace mucho ruido".
El
frigorífico dijo
-"Yo
tengo que estar abriendo y cerrando todo el día la puerta y se me escapa el
frío".
En fin,
nadie estaba contento con su papel en la casa. Así que decidieron cambiar sus
puestos, el sofá quería ser la nevera y se puso encima toda la comida; las tres
estanterías de libros querían ser cada una un sofá y se tumbaron en el suelo
La
estantería de la televisión quería ser la cama del perro; la televisión quería
ser la estantería de los libros y se puso todos los libros encima; las cintas
de vídeo se metieron en la nevera y la manta del perro que quería ser cuadro se
puso en la pared.
Cuando
llegó la familia a su casa se encontraron todo patas arriba y se pusieron a llorar:
-"¡Que
escándalo es este!, ¿quien ha hecho todo esto?"
La
familia salió horrorizada de la casa y llamaron por teléfono desde una cabina a
la policía. Cuando llegó la policía y entraron con la familia a la casa, se
encontraron todos los muebles en su sitio. La policía regañó a la familia
diciendo:
-"La
policía no tiene tiempo para bromitas".
La
familia se quedó alucinada. Al día siguiente, pasó exactamente igual, todos los
muebles de la casa habían cambiado de sitio y su trabajo era otro. Al tercer
día, cuando se iban a ir, la madre fue la última en salir. Cerró la puerta de
un portazo y se quedó dentro de la casa. Vio como los muebles se ponían a
hablar, pero antes de que pudieran moverse de su sitio, dijo:
-"quietos,
que nadie se mueva".
Los
muebles se quedaron asombrados, los habían pillado.
-"Quiero
hablar con vosotros un momento, antes de que hagáis el loco" -dijo la
madre- "¿Porque todos los días os cambias vuestros puestos?"
Contestaron
los muebles
-
"Es un rollo estar haciendo todos los días lo mismo".
Pero la
madre les dijo,
-"para
eso estáis hechos".
-"Pero
vosotros nos tratáis muy mal" -dijeron los muebles- "así que no os
haremos caso y todos los días estaremos haciendo lo mismo, hasta que aprendáis
que a las cosas, por muy inútiles que sean, siempre tienen un corazón".
La madre
les pidió perdón e hicieron un acuerdo :
-"Desde
este momento el perro, mi hija, mi marido y yo os trataremos con cuidado y
cariño".
Y así
cuando los muebles vieron que no les trataban con indiferencia decidieron estar
en paz y ser todos felices.
FIN
- COPLA
Agradecida estoy de
mi casa,
por que se que mucha gente,
que la noche en la calle pasa.
Ya tocando este tema,
a Dios le quiero pedir,
que ayude a los que están en la calle,
para que en una casita puedan dormir .
- JUEGO
Cada estudiante deberá pasar por diez bases en donde se les explicara el uso de los aparatos tecnológicos de los que muy frecuentemente se ven acompañadas en casa; cuando hallan pasado por todas las bases deberán elegir el que más les halla llamado la atención, el cual usen a diario y que les guste más; entonces deberán una forma de representarlo de manera libre, sea con plastilina, arma todo, gestos, cantos, dibujos, pinturas o como ellos crean que sea la manera mas conveniente; de esta manera aprenderán el buen uso de las tecnologías.
4. Mi familia
- SALUDO
Hola, buenas tardes queridos niños, hoy saludaremos recordando nuestra hermosa familia y contando a los demás acerca de ésta para que conozcan mas de nosotros...
¿QUÉ COSAS HACE PAPÁ Y QUÉ COSAS HACE MAMÁ?
Distribuiremos a los niños y niñas en grupos y les
daremos a cada uno de los grupos un listado de conductas estereotipadas como
lavar los platos, leer el periódico, cocinar, lavar la ropa,... Los niños las
niñas tienen que reflexionar sobre qué cosas hace la mamá y qué cosas hace el
papá, para después ponerlo en común.
Tendremos que estar atentos a la hora de ver cómo se
expresan los niños o niñas cuyos papás o mamás no están o se hayan ausentes del
hogar. Puede ser importante animarlos a que expresen, ya que en sus casos, la
mamá o el papá tiene que hacer prácticamente todo en la casa y ellos,
posiblemente, tengan que ayudar al adulto que les cuida.
UNA FAMILIA MUY GRANDE PARA UN NIDO PEQUEÑO:
- CUENTO
Una preciosa y
fría tarde de otoño, una mamá pajarita y un papá pajarito se disponían a dormir
a sus dos pichones bajo sus plumas calentitas, cuando todos escucharon a otro
pajarito pequeño piando desesperadamente, de hambre y de frío.
El más listo de
los pichoncitos se acurrucó con su mamá mientras le decía:
-¿Quién es ese
que chilla tanto, mamá? Parece que no tiene nido como nosotros - preguntó el
mayor y más fuerte de los hijitos.
- Sí, - dijo el
papá - se trata de un pajarito que se cayó del nido y está muy debilito y frío.
Yo lo vi esta tarde cuando les traía comida a ustedes.
- ¿Qué podemos
hacer por él? - preguntó la mamá a su familia, y agregó: - Le podríamos dar
albergue y comida, si pudiéramos subirlo hasta acá.
- No, mamá.
¡Déjalo ahí donde está! - dijo el pajarito más listo y fuerte - que si le das
comida va a querer comérsela toda, y lo traes para acá arriba, él va a querer
arrimarse a ti para estar más calentito. Entonces, ¿dónde podré ponerme yo?
¿Eh?.
- Sí, mamá; yo
quiero que se calle, así es que baja tú y dale algo de comer, pero no lo
traigas para acá, que este nido es muy pequeño y no cabe nadie más.
El papá
pajarito, que escuchaba estas dos opiniones, de modo muy dulce se dirigió a sus
dos hijos y les habló así, de esta forma que voy a contarles:
- Hijitos
queridos: ese pajarito perdió a sus padres y tiene hambre. Su nido fue
destruido por un señor muy malo que no se dio cuenta que él había quedado vivo.
Aquí vosotros estáis bien alimentados y calentitos. Yo puedo ir a buscar al
niño bueno que es mi amigo y que vive en aquella casa y puedo también hacerle
comprender que tome al pajarito suavemente y lo suba hasta nuestro nido. Así lo
podremos alimentar y darle calor.
- Eso mismo
pienso yo- dijo la mamá.
- Entonces, si
están de acuerdo ustedes dos, que son los que mandan, por ser la mamá y el
papá, ¿por qué no lo han traído ya? - dijo el pajarito más listo.
- Porque yo
quería que todos estuviéramos convencidos de la decisión que podríamos tomar.
Debemos proteger a esa criatura que tiene frío y si viene para acá con
nosotros, ¿no se dan cuenta que vamos a estar más apretaditos, y por tanto, tendremos
mayor calor?
- ¿Y habrá
comida para los tres? ¿para mi hermano, para el otro pajarito y para mí? -
preguntó el más pequeño de los hijitos.
- ¡Claro que
sí, mis tesoros! Habrá comida y calor para todos y seremos más felices por
haber aliviado a una criatura que no tiene a nadie en este mundo.
Y, diciendo
esto, la mamá pajarita, llena de ternura, dio sendos besos a sus hijos y otro a
su esposo, quien, inmediatamente voló hacia la casa de su niño amigo, dando por
hecho que sus hijos estaban convencidos del bien que harían, mientras seguían
escuchando los gritos de su futuro huésped, cada vez más débiles.
Y cuentan que
al día siguiente amanecieron todos, los tres pequeños pajaritos y sus padres,
muy acurrucados en el centro del nido, llenos aún de la cena de la noche
anterior y con caras de felicidad. Todavía quedaba espacio en el nido.
FIN
- COPLA
Cuando Dios creo las rosas,
tiro semillas al suelo,
de allí brotaron las familias,
que son un regalo del cielo.
La
familia es una flor,
con
cinco pétalos de amor,
mi
papito, mi mamita;
mis
hermanitos y yo.
- JUEGO
Se les entregará a cada una de las niñas una hoja que contendrá un laberinto en donde se encuentran unas niñas perdidas, buscando a sus padres y como "familia unida, permanece unida" su misión es ayudar a los niños o a los padres a llegar a encontrarse para reunirse de nuevo como una bonita familia.
- ADIVINANZA
Nieto de tu bisabuelo, padre de tus hermanos,
de tus primos es el tío y de tus tíos hermano.
Respuesta: "Tú papa".
- CANCIÓN
5. Mi barrio
GINKANA SOBRE EL BARRIO
- SALUDO
GINKANA SOBRE EL BARRIO
Buenos días amiguitos, ¿Cómo están?
- - Muy
bien.
Este es un saludo de amistad
- - Que
bien.
Haremos lo posible para hacernos más amigos y por esto vamos
a conocer mas de donde viven…
Invéntate una serie de preguntas sobre el barrio donde se
ubica el Centro y como por ejemplo; en qué año éste empezó a crecer, cuántas
tiendas ahí, dónde está el Ayuntamiento, el Centro Médico.
Dales a los niños y niñas las diferentes preguntas,
distribúyelos en grupo y haz que descubran las diferentes curiosidades por
ellos y ellas mismos. Ganará el grupo que consiga más respuestas en un tiempo
limitado.
- CUENTO
PABLO Y EL BARRIO:
Érase una vez un que se llamaba Pablo. Vivía en Madrid, pero tenía que
mudarse de casa porque sus padres habían encontrado un trabajo en Murcia.
Estaban buscando una, pero como no conocían Murcia, decidieron antes ir a
visitar a David, un amigo suyo que vivía en el Barrio del Carmen, así veían si
les gustaba ese barrio.
Nada más llegar a casa de David, y dejar las iban a preparar la comida,
pero había un problema: no tenían todos los ingredientes. Los papás de Pablo y
David iban a comer dorada, y necesitaban comprar la, pero Pablo quería una
porque no le gustaba el pescado, así que tenían que comprar , , hamburguesas y
pan para prepararse una deliciosa .Ah! Y se me olvidaba, tenían que comprar
fruta para el postre.
Mientras que el papá de Pablo y David preparaban la mesa y deshacían las
, Pablo y su mamá fueron a comprarlos ingredientes. Entraron primero a la para
comprar el pan. Cuando llegaron tuvieron que esperar su turno porque había
gente que había llegado antes que ellos, hasta que el les pregunto que qué
querían.
Pablo quería muchas cosas, porque veía muchos tipos de en estanterías:
barras de pan largas y finitas, pan redondo, barras de pan cortas y anchas… y,
además, veía muchos dulces que podía comer de postre como, bizcochos o
palmeritas, así que empezó a señalar todo lo que veía, pero su mamá le dijo al
panadero que sólo querían para las hamburguesas.
Cuando terminaron de comprar el, fueron a comprarlos, la y la fruta a la
frutería y verdulería. Allí había todo tipo de verduras y fruta en cajas:
etc.Pablo le dijo al que quería una, unos y una para el postre.
El les dio todo lo que habían pedido y se fueron a la. Al llegar a la
carnicería, su mamá cogió un ticket para ver cuando les tocaba. Iban por el
número 50 y ellos tenían el 54, así que tenían que esperar a que atendieran a
unas pocas personas. Mientras que esperaban, Pablo miraba el mostrador, y cómo
no sabía que era todo lo que había allí le preguntó a su mamá.
La madre iba señalándole todo lo que había y le decía lo que era hasta que por fin llegó su turno, y Pablo pidió al carnicero que le diera una
.Cuando su mamá iba a pagar como hizo en la , Pablo le dijo que quería darle el
dinero al carnicero y coger el cambio que le sobraba.
Ya sólo quedaba comprar una cosa, el , pero ¿dónde había que ir?
!Mientras que Pablo miraba todo lo que había en la tienda, su mamá compró el
pescado y ya tenían que volver a casa.
Cuando llegaron a de David, ente todos prepararon la comida. Después de
comer, el papá de Pablo les preguntó si les había gustado el barrio, y tanto la
mamá de Pablo como Pablo le dijeron que sí, y que querían vivir allí ya que
tenían todas las necesarias para poder comprar.
FIN
- COPLA
Mi barrio lleno de vecinos buena gente,
ya que no hay casi
problemas,
el verde de sus arboles resplandeciente,
hace los días agradables a su gente.
El sonido de las aves ,
el viento soplando fuerte,
hace que mi barrio,
no se compare y sea diferente♥
- JUEGO
Se ubicaran dos equipos que se nombraran como el barrio popular que cada grupo elija; se tomaran de las manos en grupos de a dos dentro de su mismo barrio y un barrio atrapará y el otro barrio deberá huir, cuando el silbato suene significa que se acabo el tiempo de atrapar y se contaran a todos los que estén atrapados en la cadeneta, luego iniciara el otro grupo a atrapar a los otros; gana el barrio que más niños halla atrapado en el tiempo impuesto. (10 minutos).
- ADIVINANZA
·
Ciudadano muy mirado, moderno camaleón, subido
en tu árbol, cambias de color.
6. Mi ciudad
- SALUDO
EL
NÁUFRAGO
El docente previamente asigna un nombre de alguna ciudad con el respectivo departamento al que pertenece a cada estudiante y dice que no pueden
quedar en el mismo grupo de ciudad y departamento (1. Amazonas: Leticia, 2. Antioquia: Medellín, 3. Arauca: Arauca, 4. Atlántico: Barranquilla).
Dice que en caso de un naufragio se deben formar botes
salvavidas con tales condiciones expuestas anteriormente y que en los botes se
deben: aprender los nombres de los náufragos, dónde nacieron, a qué grupo o
institución pertenecen, qué nombre le ponen al bote (un nombre de una ciudad) y con ese nombre saludaran creativa mente a todo el grupo en general,
como se trata de un naufragio se pregunta qué salvaría cada náufrago y que salvaría el grupo.
*Simula un mar agitado logrando de que los participantes
se muevan simulando un mar en tempestad y da la orden de formar botes.
*Se forman los botes y trabajan en aprender nombres.
Presentación de los botes en plenario.
- CUENTO
LAURA CAMBIA DE CIUDAD:
Las vacaciones se terminaron y Laura estaba triste.
De nuevo tenía que ir al colegio y no estaba entusiasmada con la idea. Y es que
a su padre lo habían ascendido a director de una sucursal bancaria y por ello
tuvieron que mudarse de ciudad. Ella quería volver al colegio de siempre donde
tenía muchos amigos.
Tan sólo le faltaba un mes para cumplir los cinco
años y pensaba que en su fiesta no tendría ningún amigo. Sin embargo, en
presencia de sus padres disimulaba, sus papás andaban muy ilusionados con la casa
que habían adquirido y ella no quería "aguarles" la fiesta. De camino
para el colegio, siempre de la mano de su mamá, iba pensando en su maestra
Cristina y lo bien que se la pasaba con ella ¡Desde luego, ya no sería lo
mismo!
La madre la condujo hasta la puerta de la clase
cuando, ¡Qué sorpresa! ¿Cristina estaba allí? ¿Estaba soñando? Pronto se aclaró
el equívoco. La maestra se llamaba Rosa y era hermana gemela de Cristina. En la
clase había veinte niños y estaban sentados por grupos de siete. Laura se sentó
en el grupo donde había seis.
En dicho grupo estaba sentada María, que era hija
de su maestra y que casualmente vivía en su misma urbanización. Ricardo y Jaime
eran dos niños muy divertidos y habladores. Estaba también Carmen, una niña de
etnia gitana de ojos grande y tez morena, pero la que más le llamó la atención
era una niña de rasgos distintos de los de todos.
Era china y sus padres acababan de instalar un
bazar frente al colegio, por lo que llevaba poco tiempo residiendo en la
ciudad. Se llamaba Yenay y todavía no sabía hablar español. Laura, desde el
primer momento, conectó con Yenay y se entendían perfectamente sin palabras.
Había pasado un mes y Laura ya estaba mucho más alegre.
Jugaba constantemente en el recreo con los niños de
su grupo y además se había propuesto enseñarle su lengua a Yenay. Sus papás le
había preparado una fiesta de cumpleaños a la que habían acudido todos los
niños sin faltar ninguno de los de su grupo.
También acudieron a dicha fiesta amiguitos
antiguos, ya que la distancia entre las dos ciudades era de apenas veinte
kilómetros. Laura disfrutó muchísimo. Se había dado cuenta de que seguía
teniendo los amigos de siempre y había conseguido otros nuevos con los que
compartiría todos sus juegos.
FIN
- COPLA
Tal vez no sea la mas linda,
ni tampoco la mas nombrada,
pero
cuando hablan de mi ciudad,
hablan de hermandad .
Con esas personas tan amables,
que buscan respeto y solidaridad;
con el fin de que logremos,
el bien para la sociedad.
- JUEGO
7. Seres vivos
- SALUDO
PARTES
DEL CUERPO
El animador invita a formar dos círculos (uno dentro del
otro) con igual número de personas y pide que se miren frente a frente. Es
recomendable tener una música de fondo.
*Pide que se presenten, saludandose con la mano y digan su
nombre, qué hace, qué le gusta y qué no le gusta.
*Inmediatamente el animador da la señal para que se rueden
los círculos cada uno en sentido contrario, de tal forma que le toque otra
persona en frente.
*El animador pide que se saluden dándose un abrazo y
pregunten a la otra persona las mismas preguntas que hicieron antes, después
vuelven a girar de nuevo y esta vez se saludan con los pies, posteriormente con
los codos, los hombros, y con diferentes partes de nuestro cuerpo que nos hacen
ser seres vivos.
- CUENTO
EL AMAZONAS:
En la amazonas de Brasil
habia un lugar misterioso lleno de animales y plantas exitocas, y de mucha
variedad, allí habia personas perdidas, personas que despertaron allí por un
terrible accidente erostático, tan solo les quedaba escapar de esa selva, sin
tener experiencia de nada, tuvieron que empezar a comer animales, y plantas
para los que no se animaban a comer carne. Llegado el tiempo vieron el camino y
haciendo dedo pudieron regresar a la civilización.
FIN
- COPLA
Los seres vivos son como tu y yo,
cada uno tiene una función,
nacer, crecer, reproducir y morir,
pero ya que estamos creciendo preocupémonos por sonreír.
Los seres vivos se clasifican en reinos,
monera, protista, hongo, vegetal y animal;
nosotros los humanos estamos en el animal
somos animales vertebrados,
por tener columna vertebral.
- JUEGO
Se jugara a semáforo que es una especia de puente en donde se encarcelan a los participantes y así se formaran 4 grupos, cada grupo deberá armar un mapa conceptual
donde estará la clasificación de los seres vivos, cada parte del mapa estará escondida en las
partes del sitio donde se realice la actividad, por tanto los participantes deben buscar las partes y armar el mapa, el primer grupo que logre hacerlo de la forma correcta ganará.
8. Animales
- SALUDO
LA
CANASTA DEL REINO ANIMAL
El animador invita a los presentes a sentarse formado un
círculo con sillas, el número de sillas debe ser una menos con respecto al
número de integrantes; designa a cada uno con el nombre de un animal. Estos nombres los repite varias veces,
asignando el mismo animal a varias personas.
Enseguida explica la forma de realizar el ejercicio:
El
animador empieza a relatar una historia (inventada); cada vez que se dice el
nombre de un animal, las personas que ha recibido ese nombre cambian de asiento
(el que al iniciar el juego se quedó de pié intenta sentarse), pero si en el
relato aparece la palabra "canasta", todos cambian de asiento. La persona que en cada cambio queda de pié se
presenta. La dinámica se realiza varias veces, hasta que todos se hayan
presentado.
- CUENTO
LA DIETA DE RINO:
Hubo un tiempo, mucho antes de que se escribieran
los primeros cuentos y los lobos y los cerdos se convirtieran en enemigos, en
que estos animales eran muy buenos amigos. Eso a pesar de que eran tan
distintos como la noche y el día.
Eso les pasaba a los protagonistas de esta
historia: un pequeño lobo llamado Lupo y un cerdito de nombre Rino. Los dos
eran muy amigos. Jugaban juntos a la pelota los días de sol y se escondían de
la lluvia bajo el viejo castaño, mientras el pequeño lobo, que tenía mucha
imaginación, le contaba historia imposibles a su amigo Rino.
Pero a veces, eso de ser tan diferentes, daba pie a
más de una pequeña discusión.
Y es que el Rino era alegre, parlanchín y muy
presumido. Le gustaba vestir siempre elegante y se pasaba horas delante del
espejo peinándose con esmero. A veces, hacía esperar tanto a su amigo, que el
pobre Lupo hubiera cogido la costumbre de llevarse siempre un libro consigo. De
esta forma, aunque el cerdito tardara horas en arreglarse, el lobo estaba
entretenido.
– ¡Todo el día leyendo! Mira que eres pesado…
– ¿Yo? Si el que lleva media hora cepillándose el
pelo eres tú.
– Y bien guapo que estoy.
– Bah, no sé por qué le das tanta importancia al
aspecto. Yo sería tu amigo aunque fueras siempre despeinado…
Y es que el Lupo, era todo lo contrario a su amigo.
Era silencioso, distraído y muy desastre. Nunca era capaz de combinar los
colores y llevaba siempre unas camisas tan estrafalarias que el cerdito solía
reírse de él.
– ¡Vaya pintas que llevas! Esa camisa amarilla está
pasada de moda…
– A mí me gusta. Es cómoda y no se arruga. ¡Qué más
da que ya no se lleve!
Rino ponía los ojos en blanco y suspiraba: ¡vaya
desastre de lobo! Pero luego se iban al río de excursión y entonces daba igual
que la camisa de Lupo fuera espantosa. ¡Lo pasaban tan bien! Cada uno llevaba
su comida y juntos la ponían sobre el mantel. Después de hacer la digestión, el
pequeño lobo, al que le gustaba mucho nadar, se metía en el río mientras el
cerdito se tumbaba a dormir una siesta.
Eran felices y no tenían preocupaciones. Hasta que
un día, Lupo fue a buscar a su amigo para hacer una excursión y se lo encontró
dando voces muy enfadado en su habitación.
– ¿Qué ocurre? ¡Menudo escándalo estás organizando!
– preguntó el lobo.
– ¡No consigo cerrarme los pantalones! Han debido
encoger, porque la semana pasada me quedaban estupendos. ¡Y eran mis pantalones
favoritos! – lloriqueó con tristeza el presumido Rino.
Lupo miró a su amigo y observó los pantalones
detenidamente.
– Me parece que no son los pantalones los que han
encogido…
– ¡Qué quieres decir! ¿No me estarás llamando
gordo? – exclamó ofendido el cerdito.
– No he dicho eso, pero es posible que hayas
engordado un poco y ahora no te quepan los pantalones.
– ¿Pero cómo es posible? Si yo me cuido muchísimo…
– No te preocupes, ponte otros pantalones y vámonos
de excursión.
Sin parar de gruñir Rino se cambió de pantalones,
cogió su cesta con la comida y siguió a su amigo, que, tan despistado como
siempre, se había puesto un calcetín de cada color. ¡No tenía remedio!
Cuando llegaron junto al río, Lupo extendió el
mantel y sacó su comida: una ensalada, un trozo de pescado y un par de piezas
de fruta. Rino hizo lo mismo con la suya: una bolsa de patatas fritas, una
hamburguesa con mucha mahonesa y de postre, un grasiento donut de chocolate. El
lobo, al ver aquello, exclamó:
– ¡Cómo no vas a engordar, Rino! Fíjate en tu
comida. Solo hay un montón de cosas grasientas. No tienes ni una pieza de
fruta, ni una pizca de verdura, ni nada realmente sano.
– ¿Fruta, verdura? Pero es que eso es tan aburrido…
¡y no sabe tan rico como el chocolate!
– Qué va, todo es cuestión de acostumbrarse. A mí
la fruta me encanta.
– Pues a mí no y no pienso comerla– exclamó
enfadado el cerdito.
– Pues entonces no te quejes de que estás gordo.
– ¿No eras tú el que te pasas el día diciendo que
el aspecto físico no es importante? Si quiero ser gordo es mi problema.
– Pues claro que es tu problema. No es una cuestión
de físico. Es una cuestión de salud.
– Vaya tontería eso de la salud. Yo estoy muy sano.
Y para demostrarlo corrió hacia el río con la
intención de meterse en el agua. Pero antes de llegar a la orilla tuvo que
parar agotado.
– Ay madre mía, no puedo más…
– Ya te lo decía yo. El problema no es el físico,
sino la salud.
Rino tuvo que reconocer que su amigo tenía razón. Así que volvió a
sentarse junto al mantel y renunció a su comida grasienta. Desde entonces, fue
siempre Lupo el que preparaba la comida cuando se iban de excursión y gracias a
eso, el presumido Rino consiguió correr sin cansarse, saborear la fruta como si
fuera chocolate y lo que más le importaba de todo: volverse a meter en sus
pantalones favoritos.
FIN
- COPLA
Poniéndome a pensar,
y llegando a un acuerdo,
que sería de la gente,
sin un gatico o un perro.
Dicen por ahí,
que el mejor amigo del hombre es el perro,
creo que no han de mentir,
porque a mi mascota también me aferro.
- JUEGO
Formaremos una ronda en donde se escogerán dos participantes uno adentro para que sea el ratón y uno afuera para que sea el gato, el gato vendrá hambriento por su comida varias veces a preguntar si "ya llego el señor ratón" y éste estará negandose varias veces hasta que dbera salir y tendrá que correr para salrvar su vida, si el gato lo atrapa el raton perdera el juego, de lo contrario se habrá escapado de una muy buena manera de las garras de ese malvado gato.
- ADIVINANZA
· Sal al campo por las noches si me quieres
conocer, soy señor de grandes ojos cara seria y gran saber.
9. Oficios y profesiones
- SALUDO
BARBEROS
Este saludo dinámico es para grupos grandes. Cada persona escribe en una hoja grande o
papel su nombre, edad y la profesión u oficio que quiere ejercer; colocándoselo
delante del pecho.
Todos se pasean por la sala procurando relacionarse con los demás al leer lo escrito por el otro. Cuando el animador diga “barbero u otra profesión”, los estudiantes que están leyendo la profesión de los otros compañeros y leen la misma profesión que dice el maestro gritan “Buenos días, cómo esta Sr. Barbero o el nombre de la profesión que sea”.
- CUENTO
VALENTÍN, EL HIPOPÓTAMO BAILARÍN:
Valentín llegó al zoo una tarde en que llovía
mucho. No venía de África, como los otros hipopótamos del zoológico, sino del
Gran Circo Mundial “La Ballena”, que había tenido que cerrar por problemas
económicos. Su desaparición había provocado que todos los animales del circo
tuvieran que buscarse otro lugar donde vivir.
A Valentín le habían mandado a un zoo pequeñito que
había en una ciudad del norte. El lugar parecía agradable, pero…¡era tan
diferente al circo! Lo único que se podía hacer todo el día era dormir, comer,
rebozarse en el barro y sonreír a los visitantes que le hacían fotos
constantemente.
- ¿Es que aquí no se hace nada más? – preguntaba
frunciendo el ceño, el hipopótamo Valentín.
- ¿Te parece poco? – contestaba siempre uno de los
perezosos de la jaula de al lado- sonreír todo el día a los turistas me parece
agotador ¡con lo bien que se está durmiendo!
Pero a Valentín, que venía de una legendaria
familia de hipopótamos artistas y bailarines de circo, eso de estar todo el día
tirado a la bartola le aburría una barbaridad…
- ¡Si al menos tuviera música con la que bailar! –
se lamentaba constantemente, mientras sus pies se movían al son de una melodía
imaginaría que solo escuchaba él.
Los animales con los que convivía observaban con
curiosidad a aquel hipopótamo extraordinario que suspiraba cada día y
aprovechaba los momentos en los que no había visitantes, para bailar un tango,
una samba o un chachachá. Por eso todos le llamaban el hipopótamo bailarín.
- Los bailes latinos son divertidos- explicaba a
sus amigos- aunque a mí, de siempre, lo que más me gusta es la danza clásica
con sus tutús vaporosos y sus zapatillas puntiagudas…
Tanto se lamentaba, y tan triste se le veía, que
los animales del zoológico decidieron un día hacerle un regalo. Se juntaron
todos sin que Valentín, el hipopótamo bailarín, se enterara y urdieron un plan
para sorprender a su amigo.
– Necesitamos una banda, eso es fundamental –
comentó la leona.
– Nosotros podemos hacer música con nuestras
trompas – se ofrecieron los elefantes.
– Y nosotras con nuestros picos – exclamaron las
grullas y los flamencos.
– Quizá nosotros podamos tocar el tambor – se
ofrecieron los osos.
Uno a uno, todos los animales fueron organizándose
para formar aquella orquesta maravillosa. Ensayaban a la menor ocasión, aunque
lo más difícil era mantener alejado a Valentín. De esa delicada misión se
encargaron los chimpancés, que estaban todo el rato tratando de entretener al
hipopótamo.
– ¡Qué pesados están los monos, últimamente! – se
quejaba Valentín – se pasan el día detrás de mí.
Y cuando le escuchaban quejarse, todos los animales
se reían para sí, pensando en la sorpresa que se llevaría Valentín cuando viera
aquella orquesta maravillosa y pudiera bailar con ellos.
Por fin, después de varias semanas de ensayos,
llegó el día elegido. Se trataba del aniversario de la llegada de Valentín al
zoo. Había pasado un año entero. Doce meses sin funciones, sin coreografías,
sin aplausos, sin trajes de baile, ni tutús elegantes.
– ¡El tutú! Se nos había olvidado por completo –
exclamó contrariado el rinoceronte.- No podemos hacerle bailar sin su tutú.
- ¿Pero dónde encontraremos uno? – se preguntaron
todos.
- No os preocupéis – exclamó uno de los chimpancés
– ¡Yo conseguiré uno! Dadme unas horas.
Y el chimpancé desapareció entre los árboles. Fue
colgándose de una rama a otra hasta que salió a la ciudad. Anduvo de árbol en
árbol hasta que por fin llegó a una tienda de disfraces. De cómo consiguió
hacerse con un disfraz de bailarina tamaño XL poco más se sabe, pues nunca
quiso desvelar lo que había ocurrido. Lo único que supieron todos los animales
es que apenas un par horas después de haberse marchado, el chimpancé estaba de
vuelta con un enorme tutú rosa y con sus zapatillas a juego.
– Ya lo tenemos todo –anunció el tigre de Bengala,
que era el director de la orquesta. – ¡Que empiece la función!
Cuando Valentín escuchó aquella música estrafalaria
no pudo evitar acercarse a ver que pasaba. ¡Vaya sorpresa se llevó al ver a
todos sus amigos tocando la Sinfonía nº5 de Beethoven! Pero el hipopótamo se
quedó aún más sorprendido cuando uno de los chimpancés le entregó un paquete
envuelto en papel amarillo: ¡era un tutú!
Valentín, el hipopótamo bailarín, se probó aquel
tutú y bailó y bailó para todos sus amigos.
Los animales del zoo lo pasaron tan bien, que desde
entonces, cada primer lunes del mes organizan un gran concierto donde todos
están invitados. También tú…aunque… ¿te atreves a danzar con el hipopótamo
bailarín…?
FIN
- COPLA
Con grandes tijeras,
en el mes de enero,
árboles y plantas
poda el jardinero.
El señor cartero,
es muy madrugador,
va y viene ligero,
aunque haga calor.
- JUEGO
- ADIVINANZA
Agita el cartucho, carga la pistola, pasa un algodón,
y con un azote pone la inyección.
Respuesta: "La Enfermera".
- CANCIÓN
10. Navidad
- SALUDO
Comida
PARA UNA FIESTA “ La navidad”
En todas las fiestas es importante que haya algo para
comer, merendar..., picar.
Vamos a saludar en una pequeña ronda girando a la derecha
o a la izquierda, como la maestra diga,
se saluda al compañero con el nombre de un adorno o cosa especial en la
navidad.
*Ejemplo: “Hola querido árbol de navidad”
*Ejemplo: “Hola querido árbol de navidad”
“Buenos días estrella”
“Cómo está pavo”
“Lindo día, regalo”
Y así sucesivamente con todos los implementos de la
navidad (algunos van a sonar chistosos animando a los participantes a pensar
en algo con gracia).
- CUENTO
SUEÑOS DE UN COCINERO EN NAVIDAD:
En sueños, se vio a sí mismo
convertido en Papá Noel, con un abultado saco al hombro y viajando a bordo de
un trineo que se deslizaba tirado por una fuerza invisible, sin ciervos ni
renos. No sabía hacia donde se dirigía pero parecía que el trineo sí sabía cuál
era su lugar de destino.
Finalmente, el trineo se detuvo ante
la puerta de una rústica casita en el bosque, de cuya chimenea escapaba un
inmaculado y cálido humo blanco. Llamó a la puerta y ésta se abrió inmediatamente,
pero nadie apareció tras ella. El cocinero entró y se encontró un salón con
decorado navideño, lo que le provocó una profunda y tierna sensación hogareña.
Allí había una chimenea encendida que
iluminaba toda la habitación con sus llamas y de ella colgaban varios
calcetines que esperaban a estar llenos de regalos. En el centro del comedor
había una acogedora mesa, con velas encendidas y con todo dispuesto para ser
cubierta con ricos manjares. En la casita no había nadie pero, sin embargo, se
sentía acompañado por presencias invisibles.
Depositó el saco en el suelo y empezó a latir
su corazón a gran velocidad y a temblarle las manos mientras abría la bolsa que
no sabía lo que contenía sentado en una mullida butaca junto a la chimenea. Lo
primero que apareció fue una bella sopera con una reconfortante sopa de crema,
hecha con una gallina entera, aderezada con unos diminutos dados de su pechuga.
Levantó la tapa y una oleada de vapor
repleto de aromas empañó sus gafas. Después, un dorado y casi líquido queso
Camembert hecho al horno, con aromas de ajo y vino blanco, acompañado de un
crujiente pan hizo que su boca se llenara de agua; hundió la nariz en él y lo
depositó sobre la mesa.
Su tercer hallazgo fue una pierna de
cerdo rellena con ciruelas pasas y beicon ahumado que venía acompañada de un
sinfín de guarniciones, cada cual más apetitosas: cremoso puré de patata
aromatizado con aceite de ajo y con mostaza, salsas agridulces y chutneys
irresistibles, compota de manzana con vinagre y miel... ¡de ensueño!.
Dispuso la inmensa fuente en el centro
de la mesa y aspiró los intensos aromas que aquella sinfonía de contrastes
culinarios le ofrecía. En un rincón del salón, reparó en una mesita auxiliar
dispuesta para los postres y allí colocó un crujiente strudel de manzana y
nueces y una espectacular anguila demazapán, una dulcera de cristal que
albergaba una deliciosa compota de Navidad al Oporto y un insólito helado de
polvorones.
Apenas podía creer lo que estaba
sucediendo, se sentía embargado por la emoción. El menú tocaba a su fin y
comprendió que era hora de abandonar aquella cálida casita, para dejar que sus
moradores disfrutaran en la intimidad de las exquisitas viandas que había
traído en su saco.
Pensó que los manjares se enfriarían
si no lo hacían pronto, pero comprendió que el calor, material y espiritual,
que invadía todos y cada uno de los rincones de la estancia se encargaría de
mantenerlos a la temperatura adecuada. Como toque final a su visita, llenó los
calcetines de la chimenea con figuritas de mazapán, polvorones y turrones, que
sin duda harían las delicias de los niños... y de los menos niños.
Le despertó el borboteo de un caldo
que había dejado en el fuego y que amenazaba con desbordar el puchero. Era ya
de madrugada, pero aún tenía tiempo de ponerse manos a la obra y elaborar el
menú de la casita del bosque. La fuerza invisible que guiaba el trineo no era
otra cosa que el amor que el cocinero sentía por el mundo de la cocina.
FIN
- COPLA
Se acerca 7 de diciembre,
el día de las
velitas,
nada como pasarla en familia,
hasta que salga la mañanita.
La temporada navideña el arbolito y el pesebre,
huele a hayacas, leña,
y a la natilla de diciembre.
Del árbol nació la rama
y de la rama la flor,
de la flor nació María
de María el redentor.
- JUEGO
Uno de los juegos de aguinaldos más conocidos se conoce como “dar y no recibir”, que consiste en tratar de entregarle algo al competidor y éste debe abstenerse de recibirlo. Los jugadores aprovechan entonces todas las ocasiones para ofrecer toda clase de regalos y objetos y demostrar la debilidad del contrincante, quien puede convertirse en perdedor si olvida el trato y acepta los objetos entregados.
Existen otros juegos para divertirse en familia o con los amigos como “el sí y el no”; “preguntar y no contestar”; “pajita en boca”; “el beso robado” y “tres pies”.
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